EL SANTUARIO SANTIAGO APÓSTOL
DE VILLA GESELL
Breve Historia
Las tres primeras etapas
La cesión total del predio
La Comisión pro-Santuario de Santiago Apóstol.
El Botafumeiro
I Breve Historia
El origen La historia del Santuario del Apóstol Santiago en Villa
Gesell empieza en 1991 cuando el Párroco de Villa Gesell, Ricardo J.
Cocito, propone al entonces Obispo Monseñor Rómulo García realizar un
segundo templo en Villa Gesell. El P. Cocito, ante un pedido conjunto del
Club Deportivo Español, que nucleaba la colectividad española bajo la
dirección de don José Luis Fernández, y la Cámara de Comercio,
presidida en ese momento por José Luis Mosteiro, propusieron al Sr.
Obispo, Monseñor Rómulo García, realizarla con el patrocinio de
Santiago Apóstol.
Fundamentaba este pedido, además del anhelo de la feligresía, el hecho
de su vinculación con la más importante peregrinación en el continente
europeo. Siendo Villa Gesell una ciudad turística, la referencia a la
peregrinación apareció como genuina y natural.
La idea del P. Cocito era consagrar el templo más significativo de la
ciudad en el centro de su largo ejido urbano, para poder, posteriormente,
con una iglesia en el sur, abarcar geográficamente las necesidades
espirituales de la población.
La cesión del predio y el concurso Atendiendo a ese proyecto, el entonces
Intendente Sr. Federico Schmidt donó el predio correspondiente a la mitad
de una reserva de uso público ubicada en el Paseo 125 entre las avenidas
Cuatro y Cinco, cuya situación frente a una plaza con un importante
desnivel, formaba un gran anfiteatro con vistas hacia el frente de la
futura iglesia.
Decidido a dar una dignidad inhabitual al emprendimiento, el Obispo con
sus asesores decidió realizar un concurso. Previamente, en una serie de
charlas con los estudios que se presentaron, se expusieron las
aspiraciones del obispado y su intención de dar un ejemplo en ese momento
histórico, en el cual se estaban revisando los temas litúrgicos.
El proyecto ganador resultó ser el de los
arquitectos Luis Leonardo Castellani y Jorge Enrique Musotto, con la
colaboración de Osvaldo Bevacqua. Una de las razones del Jurado, fue la
adecuación del proyecto a las significaciones profundas del espacio
propuesto, al cual los proyectistas dieron una amplitud desusada,
incluyendo un plan iconográfico que incorporaba escultura y pintura como
un todo simbólico y didáctico en función de la alabanza a Dios.
El 25 de julio de 1982 fue colocada la piedra fundamental, un gran bloque
de granito que puede verse actualmente asomar en el piso de la Crypta, con
presencia del Obispo y de un pueblo emocionado que veía en esa ceremonia
la aparición de un nuevo espacio sacro en la ciudad.
Las tres primeras etapas
La primera etapa de la construcción, cimientos y muro perimetral hasta
2,50 m. de altura. fue construida por la empresa del Sr. Antonio Costa.
Tuvo gran importancia la autoridad municipal, que aportó buena parte de
los materiales y la generosa ayuda de don Carlos Soria y su señora esposa
Juana Gesell de Soria. Esta primera etapa se detuvo en el momento del
traslado del P. Cocito, a quien la Orden Jesuíta, a la cual pertenecía,
envió a Misiones. El nuevo párroco no consideró prioritaria la
construcción de Santiago. Puede decirse que desde ese momento fue
nuevamente la comunidad de Villa Gesell la que estimó la necesidad de
tomar la iniciativa.
Fue así que en 1985 un grupo de vecinos encabezada por el Sr. Antonio
Mereu encaró la construcción de los cuatro arcos internos y los dos
arcos que se unen en el centro. Esta construcción exenta del muro
perimetral, era la clave del proyecto, pues ubicaba la Piedra Angular, el
cruce de dos arcos en el espacio, un lugar simbólico de Cristo, según
explica la memoria descriptiva de la presentación del concurso.
De
acuerdo a ese planteo, aun sin estar terminada la iglesia, se establece un
espacio visual que contiene en sí todo el significado del templum. En
aquel entonces la construcción semejaba un gran relicario (como
corresponde a un santuario), un lugar que protegía aun sin techar la
aparición del Dios vivo. Quienes tuvieron la oportunidad de vivir esas
instancias, no las han olvidado. La relación con el cielo, los árboles,
los pájaros son un recuerdo imborrable.
Tras un nuevo intervalo se completa el muro perimetral hasta su altura
definitiva. En ese estado transcurren cinco años en los cual la ansiedad
de los fieles no dudó en usarla, estableciendo el comienzo del culto
litúrgico en un templo cuyo techo era el cielo.
La cesión total del predio
Mientras tanto se gestionaba la cesión del predio adyacente, a fin de dar
al Santuario de peregrinaje el despliegue que requiere. La Comisión que
presidía don Antonio Mereu propuso la edificación de un centro
parroquial con un ambicioso programa. A partir de este interesante
criterio se pensó en la construcción de un gimnasio cubierto, que
permitiese la concentración de actividades propias de jóvenes para
nuclear la vida parroquial. Los ganadores del concurso hicieron
gratuitamente este anteproyecto, y el Municipio dio su acuerdo, tras un
estudio en el cual el Secretario de Obras Públicas, el Arq. Bruno
Percassi, aceptaba la propuesta urbanística, exigiendo la concreción de
los estudios de mensura y proyecto, así como la fecha para la iniciación
de la obra. La posesión de la otra mitad del predio fue concedida.
Sin embargo, la desaparición de esta primera comisión detuvo el
proyecto. Este estado de obra se mantuvo nuevamente un largo plazo hasta
que en 1990 se continuaron los muros hasta su altura definitiva. Este
estado de la obra, que de nuevo presentaba un aspecto de intensa poesía,
no permitía sin embargo su uso normal como templo.
El Párroco Padre Juan Pablo Cairol, ante la amenaza del Municipio de
retrotraer la donación al no haberse construído nada en el nuevo
terreno, decidió hacer un edificio para Cáritas.
La Comisión pro-Santuario de Santiago Apóstol.
En 1994, el Arq. Luis Castellani presentó al nuevo párroco P. Enrique
Audine, una carpeta con todo lo faltante, especificados por rubro, como
base para tomar decisiones a fin de continuar los trabajos.
En 1995, el párroco es acompañado por una
nueva reunión de vecinos, y se forma una nueva Comisión Pro Santuario de
Santiago Apóstol, presidida por don José Luis Mosteiro.
Desde un primer momento el Municipio de Villa Gesell con su Intendente
Luis Baldo, pone toda su disposición para colaborar en la obra. Se encara
como prioridad la terminación del techo, sumándose el aporte del Senado
de la Nación, gestionado por el entonces Vicepresidente de la República
y Presidente del Senado Nacional, Dr. Carlos Ruckauf, acompañado por
todas las Instituciones (particularmente COTEL y CEVIGE), y la Comunidad
de Villa Gesell.
Se terminan las paredes interiores, la gran cruz que separa el recinto de
la Sacristía, las cubiertas del Baptisterio y de la Capilla del Santo.
Finalmente se construye el techo con una serie de modificaciones
realizadas por el Arq. Castellani, producto de conversaciones con el
Obispo y con la Comisión.
En 1998, Cáritas propone ampliar las construcciones en el predio vecino,
lo cual hace inviable el proyecto global presentado ante el Municipio,
así como su programa. En ese momento, el arquitecto de Santiago propone
un nuevo planteo que retome la necesidad de una visión entera del predio
recuperando la decisión sobre la propuesta urbana. A partir de la imagen
de los ³hórreos² gallegos (sugerida por don Ramón Noya, actual
presidente de la Comisión pro Santuario), se busca reincorporar el
significado del Santo patrono como generador de toda la arquitectura,
recuperar el protagonismo del Santuario y sobre todo, no ignorar el
entorno.
La Peregrinación a Santiago
Pero la obra más importante de la Comisión fue la instauración de la
Fiesta y Peregrinación de Santiago como un acontecimiento anual. Desde
1996, cada año se ha celebrado, y si bien ese primer año tuvo la
importancia de algo que nacía, coronado con la llegada de la imagen
peregrinante de Santiago desde Compostela, regalo de la Xunta de Galicia y
quien es su conductor, el Sr. Fraga Iribarne, en cada una de las
siguientes fue afianzándose. Aquella imagen fue el fruto del viaje a
Galicia del actual obispo de nuestra diócesis, monseñor José María
Arancedo.
El Botafumeiro
El incienso es uno de los signos físicos más tradicionales de la
alabanza a Dios, y uno de los elementos más populares e íntimamente
unido a la peregrinación de Compostela, es justamente el ³botafumeiro²,
o lanza-humo. Se trata de un enorme incensario suspendido de lo más alto
de la nave central del Santuario compostelano, y data del S. XVI.
La decisión por parte del actual párroco de Villa Gesell, el P. Miguel
Cacciutto, de incorporarlo a las celebraciones de Villa Gesell se
concretó con el trabajo realizado por un artesano de Villa Gesell, Juan
Carlos Montes. Está construido en hierro, y tiene una cruz de bronce
visible desde abajo. Su peso es de ciento veinte kilos, y tiene dos piezas
articuladas: el receptáculo inferior del fuego, donde hay agujeros que
permiten la entrada del aire, y el superior, de forma de pirámide
truncada, que tiene ciento veinte agujeros de media pulgada por donde sale
el humo. El todo del trabajo fue realizado en forma artesanal, incluso las
cadenas, de las cuales cada eslabón fue hecho a mano.
Este gran incensario pende del ápice de los arcos
centrales, y para realizar la ³volada² son necesarios tres hombres. Al
ponerlo en movimiento, el aroma del incienso sube hacia la piedra angular,
imagen de Cristo, y desciende cubriendo todo el templo. Esta ceremonia
termina todos los actos en celebración de Santiago.
El Santuario hoy Desde su creación, la Comisión pro Santuario en forma
lenta pero segura ha continuado los trabajos de terminación del templo.
Se ha colocado el solado, se han edificado baños públicos y se
realizaron diversos trabajos de terminación.Pero aun es mucho lo que
falta para completarla. El próximo paso es la construcción del pórtico
de la fachada, que contendrá un Apostolario, es decir, las imágenes de
los Apóstoles, afirmando la vocación apostólica de su patronazgo, a la
manera del pórtico de la Gloria, en Santiago de Compostela. (Ver:
Apostolario) Más adelante (Trabajos faltantes y costos) se puede ver la
totalidad del emprendimiento iniciado, con sus costos. Quien se interese
en esta obra, puede apreciar la lista y ofrecer su ayuda, señalando el
lugar al que quiera destinarlo o bien incluyendo su donación dentro de la
obra general. A medida que se vaya completando, aparecerá la información
acerca de los trabajos concluidos y se incorporarán los donantes a la
lista de benefactores, en vías de elaboración.
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